Logotipo de Filmac

Artículos:

Branding: el poder de la marca

Casi todas las cosas que conocemos tienen un nombre. Si algo es nuevo, inventamos un término que lo defina, o que por lo menos nos ayude a idetificarlo. El mundo empresarial no es una excepción  a esta regla, sino más bien un claro ejemplo.

Normalmente, no entramos a una tienda si no tiene nombre, y cuando acudimos a un supermercado preferimos evitar los productos de marcas blancas (si podemos permitirnos el lujo, claro está).

Somos capaces de comprar ropa donde la marca invade toda la prenda. No sólo nos gusta, sino que así comunicamos a nuestros semejantes que ese producto nos convence, y que podemos pagar su precio. El status social está en relación con la marca que uno puede consumir. Ése es su poder. En los tiempos en que vivimos, tiene más valor la marca que el propio producto...

Un gran número de empresas se plantean la importancia de la marca dentro de su estrategia de negocio. La elección de la marca merece una profunda reflexión profesional, y un buen branding es clave para conseguir ventas y fidelidad de clientes. El branding persigue trasladar al usuario la potencialidad de la marca.

Muchos negocios no conceden la importancia que deberían a la elección de su nombre. Frecuentemente, optan por juntar los apellidos de los fundadores y se crea un acrónimo. H&M, Ikea o Harley Davidson son claros ejemplos.

En algunos casos ha funcionado, pero la mayoría ha sido un fracaso absoluto. Elegir un nombre no cuesta ni tanto tiempo ni tanto dinero, y es un asunto realmente importante.

Buscando nombre

A la hora de buscar un nombre, casi todo el mundo dentro de una empresa interviene. Es algo normal, todo el mundo tiene su opinión y expresará si le gusta, si suena mal, si le recuerda a tal o cual empresa…  Es algo lógico, ya que va a ser su identificador y la tarjeta de presentación ante el exterior. Siempre hay que escuchar a quienes van a llevar esa marca sobre sus espaldas.

Pero ¿quién debe tomar una decisión tan importante como ésta? No hay que perder el norte, ya que al final van a ser otros quienes van a dictar sentencia: los clientes. Si el producto fracasa la marca será olvidada, por bueno que sea el nombre... Si, por el contrario tiene éxito, la marca será recordada. ¿Acaso es fácil pronunciar y recordar la palabra Schweppes?

Si le digo que acabo de utilizar Googol para encontrar la web de Zorba, a lo mejor piensa que soy un matemático hablando de fútbol y que me interesa la biografía de un jugador griego.

Googol es el nombre que se pensó para Google, pero por un error en el registro, el buscador se llama como lo conocemos actualmente.

“Zorba”, por su parte, ya estaba registrado, así que los interesados decidieron, en un momento y en la misma ventanilla, utilizar otro nombre: Zara.

Como queda bien patente en estos ejemplos, el nombre de marca no lo es todo. Siempre debe existir un buen producto que la respalde.

El mundo de las marcas, como no podía ser menos, también se rige por modas. Hubo una época en la que una marca denominada por un anglicismo transmitía globalidad, fuerza y modernidad. Últimamente, se ha impuesto una corriente contrapuesta con nombres de aires clásicos, latinos y griegos.

Una buena postura puede ser permanecer al margen de las modas y saber diferenciarse. Lo bien cierto es que en estos momentos hay una competencia brutal entre las marcas, sean nacionales o internacionales, que luchan entre sí y se disputan el mismo mercado.

En este mundo abarrotado de productos, la competencia para una marca de reciente creación es brutal. Pero no hay que ver sólo la parte negativa: puesto que el mercado ha crecido muchísimo las posibilidades de venta son mayores, siempre que se hagan bien las cosas.

Consultoría de marca

Si tiene dudas sobre su marca, plantéese efectuar una consultoría. Deje que personas ajenas a su empresa analicen cuál es su posicionamiento en el mercado, para determinar si los valores de su negocio se están transmitiendo adecuadamente. Ahorrará tiempo y dinero.

Una marca de nuevo cuño debe tener en cuenta todo lo anterior y, además, los siguientes puntos:

  • Es un valor fundamental que debe diferenciarle, marcando sus valores frente a los de la competencia.
  • Debe generar lealtad. La marca debe ser capaz de convertir a los consumidores primero en clientes, y luego en fieles. Unos fieles que siempre tendrán a la marca en sus oraciones, perdonando sus errores y sucumbiendo a sus tentaciones durante mucho tiempo.
  • Debe tener “músculo”, debe ser fuerte. Una mala situación financiera, un escándalo en la gestión o la sobreexplotación de los trabajadores de una empresa son acciones que reducen “músculo” a la marca, le restan fuerza. Una política laboral de conciliación, una adecuada gestión medioambiental o la transparencia en la gestión son valores que refuerzan el “músculo” de la marca.
  • Debe responder a las expectativas de tu público objetivo, por lo que conocer a dicho público es fundamental.


Llegados a este punto: ¿Qué me ofrece una consultoría de marca?

Posiblemente, una consultoría de marca le ayude a solventar las dudas que pueda tener sobre el nombre de su producto, servicio o negocio.

A lo mejor ya lo tiene decidido... Da igual. Lo mejor es analizarlo desde todos los puntos de vista que hemos indicado, y descubrir los aspectos positivos y los negativos. Al final, la última palabra es suya, y será usted quien decida que la marca sea Googol o Zorba...

Eso sí, antes de empezar asegúrese de que el nombre no esté registrado.

F.M.S. Consultor


Las páginas de este site cumplen con los siguientes estándares:

Valid XHTML 1.0 Transitional ¡CSS Válido!

Otras cosas:

Blog | 
Filmac